En la cartera de una mujer precavida, nunca debe faltar una lima de uñas. Más de una vez le habrá pasado que una uña se le rompa o se le astille, y el hecho de esperar hasta llegar a casa, aparte de hacerla sentir muy incómoda, puede hacer que usted pierda esa uña que tanto trabajo le ha costado mantener en un buen tamaño.
No olvide este práctico consejo, guarde una lima de uñas en su cartera. Seguro se acordará de nosotros cuando la use.