Según datos del ministerio de Salud, en la Argentina existen cerca de 900 mil madres adolescentes con una característica que asusta: el 60 por ciento abandonó sus estudios.
La OMS, por su parte, reveló que de los casi 730 mil nacimientos en el 2002, un 15 por ciento perteneció a menores de 19 años.
Datos del ministerio de Salud de la Argentina indican que existen en el país unas 900 mil madres adolescentes. De ese total, casi el 60 por ciento abandonó sus estudios.
Al respecto, en una entrevista realizada por el matutino La Mañana de Córdoba al subsecretario de Programas y Planificación Sanitaria y director de Maternidad Infantil del Ministerio de Salud de esa provincia Jaime Maizal, “el embarazo en edad escolar representa un problema muy importante que debe ser resuelto por distintas áreas. Responde a la realidad y al momento que atravesamos. El tema debe ser abordado desde Salud, Educación y Justicia, tal como lo requeriría cualquier problema social. No podemos seguir actuando de manera aislada, cuando en realidad estamos hablando de lo mismo: el derecho a una vida saludable, es decir a la educación y la salud”.
Maizal también reconoció que aún no se han desarrollado políticas de Estado concretas, tendientes a retener a las alumnas madres en los colegios. “Todavía no hay una organización estatal con respecto a la educación para tomar decisiones sobre si son necesarias las guarderías en las escuelas para atender a los hijos de las niñas adolescentes. No hay una expresión todavía como política de Estado respecto a este tema”, dijo.
Las cifras de la cartera sanitaria nacional coinciden con las de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo indicó que en el 2002, se produjeron en la Argentina unos 726 mil nacimientos, de los cuales el 15 por ciento provenía de madres menores de 19 años.
Incluso, otros datos entregados por el ministerio de Salud, indicaban que aproximadamente el 60 por ciento del total de la población adolescente inicia sus relaciones sexuales antes de los 20 años de edad.
La OMS asegura que estadísticamente, la mayor cantidad de embarazos precoces en el planeta tienen como foco el continente asiático, africano, y la región de América latina.