Los exámenes urinarios para detectar el cáncer de vejiga pueden ayudar a las personas a ser tratadas antes de que la enfermedad letal se expanda y permitir ahorrar dinero al reducir la necesidad de terapias costosas, informaron investigadores estadounidenses. Las pruebas pueden detectar pequeñas cantidades de sangre o ciertas proteínas en la orina de personas que parecen saludables pero que están desarrollando los primeros estadios de un cáncer de vejiga, manifestaron los especialistas en una reunión.
"Durante años creímos en el chequeo y la detección temprana como el mejor método para hallar algunos cánceres y mejorar la sobrevida, pero no había ningún estudio significativo que demostrara esto en el cáncer de vejiga," dijo el doctor Edward Messing, jefe de Urología del Centro Médico de la University of Rochester en Nueva York.
Las personas son chequeadas rutinariamente sólo para detectar unos pocos cánceres, como el de pecho, el de próstata, el de colon y el cervical.
Evaluar en los hombres sanos la hematuria, que son cantidades microscópicas de sangre en la orina, puede reducir el número de muertes por cáncer de vejiga en un 20 por ciento, dijo Messing durante el encuentro de la Asociación Americana de Urología en Atlanta.
Messing y un colega urólogo, el doctor Ralph Madeb, analizaron las tasas de cáncer de vejiga y las muertes en un grupo de 1.575 hombres que se sometieron a un análisis de orina hogareño entre 1987 y el 2002, y un grupo similar al que no chequearon para detectar la enfermedad.
En total, 530 hombres fueron diagnosticados con cáncer de vejiga.
Los investigadores descubrieron que 14 años después que el 43 por ciento de los pacientes diagnosticados por medio de un análisis de chequeo habían muerto por cualquier causa excepto el cáncer de vejiga.
En cambio, en los participantes que recibieron el diagnóstico de la enfermedad recién después de que aparecieron los síntomas la tasa de mortalidad fue de 74 por ciento.
"Esto muestra que el chequeo es probablemente efectivo a la hora de salvar vidas, ya que descubrimos la mayoría de los cánceres de alto grado lo suficientemente temprano como para aplicar tratamientos efectivos," explicó Madeb.
Cada año, el cáncer de vejiga afecta a alrededor de 62.000 personas y mata a más de 14.000, sólo en Estados Unidos.
El tabaquismo y la exposición química son los factores de riesgo más comunes.
Un segundo estudio empleó una prueba que chequea la presencia de una proteína normalmente hallada en la orina, pero que en los pacientes con cáncer de vejiga aparece en niveles altos.
La prueba NMP22 BladderChek, realizada por Matritech Inc., también salvó vidas y pareció ser efectiva en relación al costo, consideró el doctor Yair Lotan, de University of Texas Southwestern Medical Center.
Su modelo de costo proyectó que los pacientes chequeados ganarían, en promedio, tres años más de vida y que el testeo ahorraría 100.000 dólares en tratamientos por cada 1.000 personas controladas.
"Mientras el objetivo del chequeo de cáncer es detectar la enfermedad en forma temprana y salvar vidas, debe ser lo razonablemente efectivo a nivel costos si quiere instituirse a nivel masivo," manifestó Lotan en un comunicado.
"Ante la ausencia de evaluaciones, uno de cada cuatro cánceres es detectado cuando ya se encuentra en estado avanzado, lo que requiere tratamientos costosos y reduce la expectativa de vida," concluyó el especialista de Texas.