La mujer es un mundo y, a lo largo de su vida, las hormonas tienen mucho que ver con sus cambios.Desde que una adolescente tiene que sufrir la extraña experiencia de la primera menstruación, la sexualidad, vivida como una experiencia íntima y única, la maternidad, otro de los milagrosos fenómenos que suceden en el cuerpo femenino, hasta la menopausia donde la retirada de las menstruaciones no sólo significa eliminar un problema higiénico sino mucho más.
La menopausia es una de las etapas más importantes en la mujer, pues a partir de ella se inicia una nueva etapa de la vida, condicionada principalmente por la imposibilidad de procrear. Si este no suele ser el problema físico para la mayor parte de las mujeres que llegan a esa edad, quienes no desearían verse de nuevo frente a una actividad frenética como la que exige un bebé, si lo representa el hecho de saber que ese periodo ha concluido para siempre y se ven agobiadas por la supuesta pérdida de apetito sexual.
Perdidos los hijos por su alejamiento del hogar paterno, antes, llegar a esta edad suponía ya no saber qué hacer en casa, perder el interés no sólo por el esposo sino por cualquier otra actividad. En la actualidad, las mujeres mantienen muchas inquietudes y actividades a su alcance, además de fármacos que logran suplir y mejorar las consecuencias físicas de este nuevo cambio orgánico.
De la misma manera que la llegada de la menstruación causa temor en las adolescentes, en las mujeres maduras también la falta de ella provoca temores y aflicciones que pueden hacer aumentar incluso las propias consecuencias físicas de esta nueva etapa fisiológica. Sin embargo, lo mejor para eliminar estas reacciones es la información médica y oportuna que haga que se desvanezcan los miedos a lo desconocido y a lo que no podemos impedir.