Las causas de la gordura en los niños

- Comer viendo la televisión: «Si los niños se acostumbran a comer mientras ven la tele, llega un momento en que la tele se convierte en reclamo para comer. Se empieza viendo la televisión mientras se come, y se acaba comiendo mientras se ve la tele».
- Ausencia de horarios y picoteos entre horas: «Picotear entre horas (sobre todo chucherías) se está convirtiendo en un elemento para que los niños aprendan a no comer, a no degustar los platos principales. La conducta de comer tendría que estar regulada por horarios, pero esto no ocurre».
- Comer solo: «Hay estudios que demuestran que los niños que comen solos comen peor porque eligen casi siempre grasas o contenidos altamente calóricos. Intentar comer en familia es la mejor manera de paliar este problema».
- Saltarse sistemáticamente el desayuno: «Está muy demostrado que los niños que no desayunan tienen más sobrepeso porque las privaciones a primera hora de la mañana se sobrecompensan luego. Muchos de esos niños recurren a la bollería industrial al mediodía. De este modo, están desarrollando el gusto por las grasas y los azúcares, que son los que les sacian el hambre».
- Comer únicamente lo que gusta: «La alimentación debería ser variada, para conseguir un peso normal; pero si sólo comen lo que les gusta, los niños acabarán comiendo aquellos alimentos para los que se ha educado su gusto. Una forma de conseguir que los niños disfruten de sabores nuevos es asociarlos con otros que ya sean de su gusto».
- Dormir poco: «Es algo a lo que se ha prestado poca atención, pero el hábito de dormir poco y la televisión están interactuando de un modo perverso. Los niños se van a la cama cuando acaba el programa o dejan de chatear. La presencia de televisores, de ordenadores o de consolas de videojuegos en el dormitorio infantil dificultan claramente la regularización del sueño».
- Superar el aburrimiento comiendo: «La filosofía fundamental en estos momentos es que el aburrimiento es un lastre en la vida. Muchos padres tratan de calmar el aburrimiento de sus hijos dándoles de comer. ¿Qué está aprendiendo el niño con este hábito? Que cuando uno se aburre, come».
- Calmar la ansiedad y la depresión comiendo: «Se ha observado que los estados emocionales acaban decantando una tendencia a comer más. Muchos obesos adultos tienden a comer más cuando están aburridos, ansiosos o deprimidos. Por ejemplo, se recurre al chocolate como estrategia para sobrellevar los momentos de desánimo. La comida debería servir para saciar al apetito y nutrir al individuo. No para tranquilizarlo o relajarlo».
- Practicar un estilo de vida sedentario. «La actividad física regular es un elemento crucial para mantenerse dentro de un peso normal. Lo que ocurre es que a muchos niños los están expulsando de la actividad física. Tal como se construye este mundo, los escolares participan en juegos deportivos sólo si son buenos. Así, se está formando una bolsa de niños espectadores y otra de elegidos que juegan. La escuela debería premiar a los niños por su progresión individual, no comparándolos con otros».
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